El ser maestra en esta institución me ha enriquecido en todos los sentidos. Cuando llegué aquí, desde el principio sentí la apertura, la confianza y el apoyo de dirección para realizar diversas actividades con mis alumnos en donde ellos pudieran disfrutar al máximo su proceso de aprendizaje.
Recuerdo en Kínder 1, cuando vimos el tema de la granja, mis alumnos pudieron conocer a cada uno de los animalitos en vivo porque ellos vinieron a la escuela, ¡Sí, un caballo en la cancha de futbol!
Después cuando tuve la oportunidad de estar en Kínder 2, los chiquitos tenían que aprender sobre el arte, en la unidad de How We Express Ourselves y transformamos multiusos en el MoMA, mejor que el NYC sin duda. En mi experiencia en K2, en la unidad de How We Share The Planet, en la línea de indagación 3, cómo los humanos afectan los hábitats de otras especies, surgió el proyecto de KIDS FOR THE PLANET, una iniciativa que busca conectar a los niños con asociaciones dedicadas a cuidar el medio ambiente.
Logramos una vinculación con WWF, una organización de talla internacional en donde diversas actividades nuestros chiquitos, junto con todos nos pusimos la camiseta y mediante sus papás, recaudamos fondos para preservar especies de animalitos en peligro de extinción.
Este proyecto fue reconocido a nivel nacional, cumplimos la meta y la dicha entre cada uno de mis alumnos sobre su esfuerzo tan grande, no tiene precio. Después, el siguiente ciclo, 23-24, con el apoyo de dirección y de otros departamentos, se logró la segunda edición de este proyecto tan noble, pero ahora haciéndolo en grande y participando todo kínder. Se recaudaron fondos para dos nuevas asociaciones a favor de los animales en México y logramos invitar a un buzo que se dedica, junto con México Azul a limpiar los mares mexicanos.
Lo que más me inspira es cómo los niños, incluso a esta edad tan temprana, entienden que sus acciones tienen un efecto más grande en el mundo. Estos proyectos no sólo enseñan sobre responsabilidad social y ambiental, sino que los convierte en verdaderos ciudadanos globales desde el inicio de su vida escolar y sé que en un futuro recordarán sus aprendizajes, los compartirán con los suyos y los llevarán para siempre en su corazón.
Por Karen Paola Hernández Sousa
